“Todo al verde”. Título de campaña del partido verde que insiste en pegarse un tiro en el pie cada vez que tiene la posibilidad de crecer y pasar de ser oposición intransigente a ser gobierno en Berlin.
Cuatro candidatos cabeza de lista en Berlin.
Cuatro candidatos cabeza de lista en Berlin. Fuente: grueneberlin (CC BY-SA 2.0)
Hoy el problema es táctico. Los verdes presentan una peculiar fórmula: Cuatro candidatos “cabeza de lista”. No ponen el acento en nadie y olvidan una máxima irrefutable de la comunicación política: La gente vota personas, no partidos. Es una cuestión de identificación, a muchos niveles. No vamos a profundizar sobre esto, sino que vamos a mencionar un ejemplo para fortalecer este postulado. Nos referimos al líder verde más importante de los últimos 10 años: el gobernador de Baden-Württemberg Winfried Kretschmann. Kretschmann fue reelegido en su cargo hace poco meses. Fue capaz de relegar a los grandes partidos alemanes (SPD y CDU) sin mayores inconvenientes. Todos los analistas y las encuestas post-electorales indicaron un voto al candidato y no al partido.
Pero vamos a lo concreto. Encuestas recientes muestran que el 14% de los berlineses estarían dispuestos a votar a Ramona Pop (una de estos cuatro candidatos) como alcalde de Berlin. Parece poco, pero para una dirigente verde con un nivel de conocimiento medio es una base interesante.

Pese a este escenario en principio beneficioso, los verdes deciden continuar con su “Vier für Berlin!” (cuatro para Berlin!) y así licuar la oportunidad de posicionar a Pop como la cara de los verdes que puede llevarlos de una vez por todas, a gobernar a la capital alemana (al menos en coalición con el SPD de Michael Müller).

A apenas 70 días de las elecciones, los verdes todavía están a tiempo de revisar su táctica. Nadie los va a juzgar por eso.

Fuente de la foto de portada: grueneberlin (CC BY-SA 2.0)