Gregor Gysi (die Linke) y la oposición “enana”

Gregor Gysi se ha convertido en el nuevo líder de la oposición tras el tercer lugar obtenido por su fuerza política, partido de la Izquierda alemana (die Linke), en las elecciones nacionales de 2013. Gysi ha construido una larga carrera política que atraviesa la historia de las dos Alemanias. Comenzó en el viejo partido de Alemania del Este SED (Partido de Unidad Socialista Alemán), fue presidente dicha fuerza tras la caída del muro (rebautizada Partido del Socialismo Democrático) y continuó estando hasta el día de hoy en la mesa chica de Die Linke luego de su fusión con el WASG (Alternativa por el Trabajo y la Justicia Social) de Oskar Lafontaine.

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Afiche electoral 2013 de Die Linke con Gregor Gysi. Traducción: “Es el momento oportuno, a distribuir de arriba hacia abajo de una vez por todas.” Fuente: www.die-linke.de

En su nuevo rol de líder opositor, Gysi tiene la oportunidad recuperar a su partido si se muestra capaz de utilizar inteligentemente la aumentada visibilidad en los medios de comunicación. Los resultados de los últimos años no han sido buenos para die Linke. Incluso el resultado electoral de 2013, que lo ubicó detrás de los partidos que formarán la gran Coalición (socialdemócratas y conservadores), parece tener mucho más que ver con el desplome de los verdes (Bundnis 90/die Grünen) que con meritos propios. Pese a esta tendencia negativa, Gysi podría aprovechar la formación de una gran coalición para reposicionar a su fuerza. Así die Linke sería el único partido opositor ubicado a la izquierda del espectro político ya que los verdes parecen querer abandonar esa agenda.

Sin embargo no sera una tarea fácil para el líder de die Linke. Desde el punto de vista insititucional serán pocas las oportunidades y herramientas de las que dispondrá la oposición para ejercer sus funciones. Entre otros puntos, die Linke y los verdes no podrán convocar una comisión de investigación ya que no llegan al mínimo del 25% de los votos necesarios en el Bundestag. Tampoco tendrán mucho tiempo para hablar en los debates parlamentarios: apenas 6 minutos por hora de discusión. Gysi sabe que el camino que le queda es aprovechar su visibilidad en los medios de comunicación y ya ha dado el primer paso: exigir al presidente del Bundestag una reforma para evitar un proceso de “enanización” de la oposición. En este sentido, cabe destacar a modo de detalle que los semanarios alemanes de sátira política no han dejado pasar la oportunidad para enfatizar que a Gysi, quien mide 1,63 mts., le toca ser el jefe de esta oposición “enana”. Ironías del destino.

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